En mi participación en el XI Congreso de los Servicios de Emergencia celebrado en Bilbao durante los días 9, 10 y 11 de octubre, en la ponencia titulada «Control del riesgo en recintos de gran ocupación», establecía las siguientes conclusiones:   .- No utilicemos la norma como un parapeto, como la tabla de salvación para clientes o administrados. Busquemos el sentido a la finalidad de la misma para detectar lo que realmente es exigible.   Cualquier día nos llevaremos la grata sorpresa de que toda la normativa está perfectamente relacionada, y simplificada. En esto pasa como con internet, ahora que el acceso a la información es casi infinito, necesitamos especialistas que nos simplifiquen el trabajo y nos digan lo que se puede leer y lo que viene de fuentes más dudosas.   .- Un edificio es flexible hasta cierto punto. No busquemos su límite. En caso de dudas, restricciones al aforo o exigencia de mayores medidas de seguridad.   .- De igual modo, para usos de riesgo por la gran afluencia de personas, todas las herramientas son pocas para comprobar y recomprobar la capacidad de funcionamiento del inmueble.   En esos casos, acción inspectora. No sancionemos al que ha superado el ticket de la hora y que se vaya de rositas el que lo deja en doble fila o sobre la acera. Seamos estrictos y vigilantes en proporción al riesgo.   .- Y seamos didácticos. Con usuarios, administrados o clientes, jóvenes, sobre todo jóvenes.   Como Dorothy y sus amigos en su aventura en el mundo de Oz, el conocimiento lleva a descubrir en nuestro interior, cerebro, valor y corazón para encontrar el camino a casa. emergencias112-pag12

XI Congreso de los servicios de emergencia

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