Siempre, pero más si cabe, en recintos donde tenemos usuarios de lo más heterogéneo, desconocedores en la mayoría de los casos del local, poco o nada habituados con el lenguaje y los simulacros de emergencia, debieran plantearse recorridos claros, habituales y reconocibles.


Si es necesaria la salida de emergencia, debe ser clara de localizar y cómoda de utilizar. De otro modo es un espacio condenado a no cumplir su función.
Las condiciones de evacuación deben definirse para facilitar el entendimiento del edificio por parte del usuario, para que tienda a salir, en caso de emergencia, por la salida más próxima, preferiblemente la misma que utilizó para entrar. Estas variables quedan limitadas si la señalización, la información, el sistema de accesos, y también, por supuesto, el comportamiento humano, condiciona la evacuación a puntos muy concretos.


Resumiendo, podemos establecer los siguientes conceptos que deben cumplir los itinerario de evacuación:

  • Habitual. Preferiblemente, la misma que utilizó para entrar.
  • Reconocible. Evitando geometrías que pueden generar desorientación y dificultad para ubicar los espacios de salida.
  • Accesible. Para todo tipo de población. Anchos, pasos, pendientes, información, contrastes, deben estar diseñados para facilitar el tránsito de todo tipo de población, sobre todo en locales públicos. Dimensionado/proporcionado. No puede existir grandes diferencias entre las distintas salidas, salvo que tengamos la certeza de que existe un punto donde se va a acumular mayor número de personas: pasos geométricamente centrales, accesos habituales, etc.
  • Bien señalizado. Sin interferencias de otro tipo de información o de objetos. Información orientada a la trayectoria normal o principal de los usuarios, en número suficiente, sin contradecirse, con un número de simbologías mínimo.
  • Bien iluminado. Sobre todo, puertas, pasillos y cambios de dirección.
  • Libre de obstáculos. Si existe temor a la entrada de intrusos o la salida de personal, se pueden habilitar sensores, electroimanes conectados con la central de incendios o la central de seguridad y cámaras de seguridad. Pero bajo ningún concepto se pueden colocar cerraduras o cadenas. Tampoco una salida puede convertirse en un trastero. De ahí que sea preferible evitar las salidas de emergencia, que como no se usan normalmente, se destinan a otras funciones.
Itinerario de evacuación

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